Factores como el capitalismo, las clases sociales y los discursos políticos han generado una dicotomía social que parte del pensamiento de: “si no estás conmigo, estás en mi contra”. En lo personal llegué a pensar que la humanidad era la escoria del planeta y que nuestra característica intrínseca era la destrucción. Tal vez este pensamiento surgió de una brecha personal que generé a partir del odio al ver la indiferencia de muchas personas con respecto al medio ambiente.
Estos pensamientos que dividen a
la sociedad, que generan envidia al éxito ajeno, que satanizan a las personas
con recursos económicos, son sólo barreras que impiden ver con claridad los
verdaderos problemas que aquejan a nuestra sociedad, porque seamos sinceros, a
nuestro Sol le quedan miles de millones de años para que consuma su
combustible, lo que quiere decir que la Tierra seguirá existiendo por mucho más
tiempo del que podamos llegar a imaginar. Los que estamos en verdadero peligro
somos nosotros y toda la vida como la conocemos.
Carl Sagan, uno de los
divulgadores más capacitados que ha tenido la humanidad y también uno de los
más famosos dijo una vez: “Saber mucho no es lo mismo que ser inteligente. La
inteligencia no es sólo información, sino también juicio, es la manera en que
se recoge y maneja la información”. Básicamente la inteligencia es la capacidad
de resolver problemas.
A lo largo de la historia
nosotros como humanidad hemos sabido resolver muchos problemas, desde la
invención de la agricultura, la creación de herramientas para la caza, la
rueda, el motor de combustión interna, las vacunas, los cohetes espaciales y un
sinfín de ejemplos que demuestran que como sociedad, como seres pensantes,
tenemos la capacidad de usar a nuestro favor la información.
Un pensamiento que recogí de Roberto
Martínez (autor, creador de contenido e ingeniero de software) en uno de sus podcasts, fue que el ser humano es la Naturaleza misma. Este es un pensamiento filosófico que se remonta hasta la época de Aristóteles. El proceso evolutivo que
dio origen a las distintas especies existentes, fue producto de las condiciones naturales (selección natural, eras glaciales, cambios climáticos, etc.),
por lo tanto, si venimos de la Naturaleza, inherentemente somos la Naturaleza
misma, somos el conjunto de un todo. Este pensamiento da la pauta a reconocer a
todo lo que nos rodea como parte de nosotros mismos, nos otorga la unidad que
tanta falta nos hace.
Si nos pusiéramos a pensar en
todos los problemas que existen en el mundo, el intentar resolverlos de
manera individual suena descabellado e imposible, pero si observamos los
problemas globales que nos aquejan y actuamos en nuestra localidad, implicaría
tomar acciones mucho más rápidas y eficaces, por eso, “Piensa global, actúa
local”. Si observamos algo que está mal y no decimos nada, somos parte del
problema.
Es importante que entendamos que todos los problemas deben de tener
medidas a largo y a corto plazo, por ejemplo, si se me ha fundido un foco, una
solución a corto plazo sería encender una vela para poder ver, una solución a
largo plazo sería comprar focos más duraderos y tener uno de reserva. Las
decisiones con plazos más largos son más inteligentes.
Se sabe ampliamente que una de las raíces de muchos problemas (sino es que todos) parten de la educación. Los gobiernos
no le apuestan lo necesario a la educación porque los beneficios se observarán
hasta dentro de 20 años o más, y políticamente hablando, ellos buscan acciones que se
vean reflejadas al menos dentro del periodo de su mandato (como hacer un puente, arreglar calles, etc.). Un ejemplo cercano es el de uno
de mis mejores amigos el cual conozco desde la Educación Secundaria, el Ing.
Jacob Adrián Collazo Vázquez. Adrián fue beneficiario de una beca económica que
lo acompañó gran parte de su Educación Básica y Superior. En la actualidad 11
años después, está cursado la Maestría en Ciencias Aplicadas con énfasis en
Fotónica, esto demuestra que tuvieron que pasar varios años para que el apoyo que recibió rindiera frutos.
Es importante que todos nos
involucremos y en especial los docentes en nuestro país, a los que les tengo
una profunda admiración y respeto. A nivel Primaria, muchos padres de familia se han quejado de
que durante la pandemia han estado haciendo el trabajo del profesor, sin darse
cuenta de que en realidad están haciendo el trabajo que debieron haber hecho
desde antes de la pandemia.
Antes de finalizar este escrito
quisiera resumir el contenido en unas cuantas ideas principales:
· Darse cuenta de que somos parte de un todo, reconocer y respetar nuestro entorno.
· Aplica lo que sabes y trabaja con lo que tienes. La vida es como el póker, nos entregan una mano (habilidades y aptitudes) y hay que saber jugar con ella.
· Piensa global, actúa local.
· Busca soluciones a corto y a largo plazo.
· La estupidez es inversamente proporcional al plazo de tus pensamientos.
· Ve una forma de involucrarte en la educación del país.
· Si vemos algo mal o si vemos una injusticia y no hacemos nada, somos parte del problema.
Gracias por leer este escrito.
Espero que te haya gustado y me leas en mi próxima edición: “Acciones prácticas
para cuidar el ambiente”.
Si mi escrito te gustó o te inspiró, compártelo. Gracias. Hasta pronto.
-
“Una vida sin explorar no merece ser vivida”
- Sócrates.
